Reinventarse. Abriendo nuevos caminos (parte 4)

  1. 1.       Preguntas que sanan y preguntas que enferman

El cuerpo sigue a la mente como la sombra sigue a la sustanciaT.T .Liang

La forma en que nuestra percepción se focaliza en ciertos detalles (ya hemos visto que influenciada por nuestras emociones y nuestros estados de ánimo), hace que reinterpretemos la realidad para hacerla congruente con la forma en que nos sentimos, Aaron T. Beck llamo distorsiones cognitivas a aquellas interpretaciones o percepciones que hacemos cuando nos encontramos en estado de ánimo negativos (p. e. depresión).

Los efectos de los estados de ánimo negativos sobre el cortisol, sus efectos cardiovasculares y digestivos negativos, son conocidos. La Dra. Elisabeth Blackburn y su estudio de los telómeros que de forma muy resumida podríamos decir que mientras están intactos gracias a la acción de la enzima telomerasa retrasan el envejecimiento. Los estados de ánimo negativos, merman la salud, favorecen el envejecimiento y predisponen cuanto menos a la enfermedad.

El control de nuestra atención es el primer de los nudos gordianos que debemos deshacer, puesto que la atención es el primero de los mecanismos que debemos controlar si queremos cambiar nuestras distorsiones de la realidad.

Muchas veces lo más relevante no es impartir conocimientos o dar explicaciones, sino hacernos preguntas que nos permitan explorar cosas que previamente ni nos habíamos planteado”.

  1. 1.       Las palabras crean realidades

Detrás de la depresión está la agresión vuelta contra uno mismo”. Sigmund Freud

El segundo nudo que debemos deshacer en este nuestro nuevo viaje es la forma en que utilizamos nuestro lenguaje. Las palabras no son meros descriptores neutros de la realidad sino que actúan sobre nuestras cogniciones, ya que estas tiene asociados connotaciones experienciales que nos son propias. El lenguaje transformacional es aquel que tiene el poder de afectar a nuestras emociones y estados de ánimo.

Las palabras tienen un enorme poder a la hora de afectar al tipo de experiencia que creamos

Nuestra verborrea interna, nuestras autoacusaciones, nuestra forma punitiva de hablarnos a nosotros mismo generan distorsiones de la realidad, un etiquetado sesgado de la realidad que a su vez genera estados negativos en nosotros mismos. Tanto Ellis como Beck citados anteriormente, hablan de este lenguaje interior negativo, nuestros pensamientos automáticos y sus efectos negativos sobre nuestras experiencias. La base de la idea del pensamiento positivo de Vincent Peale por ejemplo, es la contraria a esta predisposición negativa que tiene muchas personas, es utilizar frases afirmadoras positivas para cambiar nuestra percepción del mundo y de los hechos. Más recientemente el libro el secreto,  el poder de la atracción se basa en  esta idea de que los pensamientos positivos producirán efectos positivos en nuestra vida. Sin, entrar en la controversia de esta corriente, lo cierto es que debemos tener cuidado con las palabras que usamos con nosotros mismos, puesto que podemos encontrarnos con que sean estas palabras las que generen nuestras emociones y estados de ánimo y no la realidad de los acontecimientos.

Las palabras no se las lleva el viento sino que crean realidades. Busque palabras para ayudar y no para anular. Tal vez se sorprenda de lo que empieza a suceder

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